Con la creciente globalización resulta imprescindible contar con un sistema integral de garantización de calidad de los insumos y productos finales que se comercializan alrededor del mundo. La prioridad es satisfacer las expectativas y necesidades de los clientes en el lugar en que estos se encuentren.
La utilización de los sistemas de Gestión de Calidad, enunciados en las normas ISO 9001, así como su certificación por tercera entidad, se ha convertido en un factor de éxito en el mercado para todas las empresas comerciales e industriales que han alcanzado este objetivo.